Soka Snow

Acepto la apuesta. Seré el mejor espadachín del mundo.

Description:

Es un chico de estatura normal con ojos azules y facciones del norte. Su pelo está recogido con una coleta en su parte trasera, suele ir con un boomerang y sus 3 espadas. Al pricipio era cobarde y torpe, sin embargo, todos estos años en la Resistencia han hecho que Soka se convierta en una persona que afronta los peligros de cara y que intenta hacer las cosas lo mejor que puede. Su mente está llena de venganza pero, gracias a Reika, un nuevo deseo desplaza al otro y no parará hasta conseguirlo.

Bio:

Su nombre era Soka Snow, fue habitante de las tierras del norte, concretamente del pueblo de Wintersleep. Un día, como cualquier otro, cuando el sol cayó y ambas mitades de la luna asomaron por el vasto horizonte, Soka decidió pasar una noche de pesca, no le importaba el frío de la noche, pues su cuerpo estaba bien acostumbrado a él. No fue muy productivo, pues solo consiguió pescar un Pez-Cangrejo, no muy valioso… ni muy sabroso, pero al menos estuvo relajado.

Siguó el camino de vuelta a Wintersleep cuando vio lo peor, su pueblo ardía, sus calles habían sido saquedas y ahora la luz de las llamas y la luna era lo único que las iluminaba. Soka corrió hacia su casa, pero fue tarde, toda su familia estaba muerta… Lloró largo rato junto a los restos de su familia. Al día siguiente, cuando las llamas se consumieron, enterró los cadáveres de su familia y puso rumbo hacia el sur, con la esperanza de encontrar al que había hecho esto.

Pueblo soka

Una vez llegado a la civilización oyó hablar de que la resistencia estaba cerca de África, así fue raudo a unirse a ella.

Su primera misión fue el rescate de una princesa, junto con sus dos nuevos compañeros Armin y Gevaudan. Allí tuvo una gran aventura llena de puzles, robots… y Adán.

En la primera batalla de la Capital luchó contra el hijo del señor de las máquinas, venciéndole tras una dura batalla. No sin ser capturado por Hohenheim, uno de los generales del señor de las máquinas.

En la segunda batalla de la capital, tras una ardua pelea hizo que Leo, otro general del señor de las máquinas, cayera desde el palacio, muriendo al ser empalado por un mago de La Feria.

Más tarde, fue a Neogénesis, capital del imperio de las máquinas, donde fue capturado. En su escape, su maestro espadachín murió, dándole a él su espada y dejando a Soka con otra persona más a la que no pudo salvar.

Una vez llegó a Japón se enteró de la maldición de Armin, entonces intentó matarle para salvar a todos los inocentes que podían morir, al final luchó a su lado contra Adán, pero mantiene lo que dijo antes de la batalla “No voy a matarte… pero tampoco tengo por que salvarte”

Tras esto la puerta al infierno fue abierta, y fue cuando los problemas comenzaron a pasar de mundanos o demoníacos. Los demonios salía y poseían personas, se sembraba el caos y alguien tenía que morir para que todo terminase, a Soka se le pasó por la cabeza hacerlo él, había demasiadas personas más importantes que debía vivir… para su sorpresa, una de esas personas se le adelantó, Jack Harkness. Vio a Jack morir ante sus ojos en un mar de llamas. Inmediatamente después, cuando las almas de los que habían muerto comenzaron a cerrar la puerta, vio a su familia y les dio un último adiós.

Tras ello corrió hacia donde se fue Reika, con quien había hecho una apuesta para ser el mejor espadachín del mundo. Así, vio a esta luchar contra muchísimos soldados ella sola, cabalgando la tormenta. Tras esto desapareció dejando su espada clavada en el suelo. A Soka esto le impactó mucho y que, aunque no se conocían desde hacía mucho tiempo, fue la primera persona que le hizo tener otro objetivo a parte de la venganza.

Una vez luchado Reika le tocó luchar contra Logan, junto con sus compañeros Armin y Gevaudan, donde se enfrentaron a cientos de duplicados mecánicos del mismo y a Adán. Tras un extraño suceso en el que escuchó la voz de Jack, subió junto con Armin y Gevaudán al Zeppeling de Logan, donde, por vicisitudes del destino, se quedó solo para luchar. Tuvo un frenético duelo contra el General, que acabó con éste empalado con la espada de Soka, cayendo, junto con el Zeppeling.

Soka se agarró a uno de los mástiles y salvó a Armin y a la princesa Sarah. Sin embargo fue Nue el que tuvo que recuperar la Scylla. Cuando todo esto acabó fue a recuperar la espada de Reika, puesto que tenía por seguro de que tenía que estar en alguna parte y se la devolvería. Poco después, una vez montado en un Zeppeling saliendo de Japón, el cuervo de Reika se le posó en el hombro, sujetando la espada de su dueña.

Soka Snow

Orihalkon: Lambda